La Taxonomía del Plan de Acción de Finanzas Sostenibles, a debate

La Taxonomía del Plan de Acción de Finanzas Sostenibles, a debate

Los retos a los que se enfrenta la sociedad para hacer frente al cambio climático han extendido una fiebre “verde” que también ha permeado en el mundo financiero.

Las finanzas sostenibles fueron precisamente el tema de debate del Aula de Gabeiras celebrada el pasado 3 de julio en colaboración con Triodos Bank, cerrando así el primer ciclo sobre el Plan de Acción de la finanzas sostenibles iniciado el pasado mes de abril. Bajo el título ‘Una aproximación a la taxonomía del Plan de Acción de Finanzas Sostenibles’, los asistentes pudieron conocer más a fondo la nueva propuesta de clasificación europea que fija los parámetros de sostenibilidad medioambiental para distintos tipos de inversiones.

La apertura del encuentro estuvo a cargo del Secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, quien habló sobre la urgencia para la construcción de un modelo de respuesta a la emergencia climática en España, resaltando la necesidad de alinearse con los ritmos ambientales para que sea una transición exitosa. Además, según Morán “no podemos estar instalados en una dinámica de acuerdos internacionales y calendarios aplicados a las posibilidades de la política, porque el clima no espera”. Es necesario que las administraciones interioricen esta realidad para mandar un mensaje al sector privado.

A continuación, Helena Viñes, Global Head of Stewardship and Policy de BNP Paribas Asset Management y miembro del grupo técnico de expertos de finanzas sostenibles de la Comisión Europea (CE), ofreció una completa ponencia sobre la taxonomía propuesta por la CE. Viñes, se refirió a esta clasificación como el “diccionario de lo medioambientalmente sostenible”. Una categorización que permite hacer distinción sobre lo que es verde y lo que no lo es a la hora de tomar decisiones financieras y de inversión.

“La taxonomía es la piedra angular del Plan de Acción sobre finanzas sostenibles de la Comisión Europea. Es necesario que todos los países miembros hablemos el mismo lenguaje a la hora de decidir lo que es sostenible”, precisó Viñes. Entre los beneficios de esta nueva clasificación, cabe resaltar la eliminación del llamado ‘greenwashing’ a la hora de invertir en productos financieros supuestamente “verdes”. 

Como explicó Helena Viñes a lo largo de la sesión, para que una actividad económica sea incluida en la taxonomía, debe contribuir sustancialmente al menos a uno de los 6  objetivos ambientales del Plan de Acción  ((i) mitigación, (ii) adaptación, (iii) protección y uso sostenible del agua y de los recursos marinos, (iv) economía circular, (v) prevención y control de la contaminación y (vi) protección de ecosistemas saludables)  sin perjudicar significativamente a los otros cinco, así como cumplir con unas garantías sociales mínimas.

En este sentido, las entidades financieras puede utilizar la  taxonomía para “diseñar un producto financiero verde, construir una cartera de inversión sostenible desde el inicio o conocer cómo de sostenible es su portfolio actual”.

Aunque todavía no se ha determinado el organismo que se encargará de la supervisión de esta clasificación ni se ha aprobado el texto por el que se regirá – probablemente en otoño -, esta primera parte de la taxonomía (tan solo la parte climática ha sido finalizada, para la finalización habrá que esperar a 2022) ya se puede emplear en la práctica, siendo preferible, según Viñes, que el sector público “lidere con el ejemplo”.

Durante la sesión, también participaron la Socia Directora de Gabeiras y Asociados, Patricia Gabeiras y el Director General de Triodos Bank, Mikel García-Prieto.

García-Prieto insistió en la importancia de que las entidades financieras se anticipen a los cambios que van a llegar en el ámbito de la sostenibilidad. “Las finanzas sostenibles son uno de los pilares de la transición social y económica en la que estamos, y una oportunidad extraordinaria para el sector financiero de reconciliarse con la sociedad”, resaltó. Para el responsable de Triodos Bank es fundamental que las políticas ‘verdes’ en el ámbito financiero no sean “un trabajo de lavado de cara, sino una transformación esencial”.

A este respecto, tanto él como Morán se mostraron optimistas. Para García-Prieto, “vienen tiempos en los que a los bancos los conoceremos más por lo que financian que por la rentabilidad que obtienen”.

Esto significa, según concretó, que las inversiones se analizarán de acuerdo con los objetivos de desarrollo sostenible y que, a partir de ahí, las operaciones se realizarán “con una rentabilidad razonable y una exquisita gestión del riesgo”. “Necesitamos invertir en modelos de negocio que no sean solo verdes, sino que contribuyan a la igualdad de la sociedad”, concluyó.